Tener un perro no solo significa sumar una mascota a tu vida, ¡Es darle la bienvenida a un nuevo miembro de tu familia! Y como cualquier ser querido, tu perro se puede enfermar, sufrir un accidente o necesitar atención veterinaria en cualquier momento. Lo importante es que reciba el mejor cuidado sin que tengas que preocuparte por los costes.
Por eso Kalibo, con más de 25 años de experiencia en el sector veterinario, tiene el seguro +SALUD, un plan pensado para ofrecer a tu perro la mejor protección médica con total libertad y confianza.
Con Kalibo +SALUD tú eliges a tu veterinario. No hay redes de clínicas obligatorias: tú decides dónde llevar a tu perro.
El seguro reembolsa hasta el 85% de los gastos veterinarios, según la modalidad que elijas en cuanto a capital asegurado por enfermedad (Tienes opción de elegir 1.000€, 1500€ o 2.000€ de capital anual) En el caso de accidentes, en las tres modalidades hay un límite de 1.000€ por siniestro y sería reembolso del 100%.
Cubre tanto consultas como intervenciones quirúrgicas, tiene carencias: 30 días para consultas y 60 para cirugía.
Otras coberturas que incluye la póliza:
- Responsabilidad civil hasta 200.000 €, sin franquicia.
- Indemnización por fallecimiento o robo del perro de hasta 300 €.
- Gastos de residencia canina, pérdida o extravío con publicidad y protección jurídica. (Ver tabla con el detalle y límites de las garantías)
- Asistencia telefónica especializada, para resolver cualquier duda.
El seguro +SALUD cubre todas las razas y no tiene incremento de la póliza por siniestralidad, cosa que con otras compañías si ocurre.

Se puede contratar para perros de menos de 7 años, tras un breve cuestionario de salud.
Proteger a tu perro nunca fue tan fácil. Puedes contratar tu seguro veterinario Kalibo +SALUD online.
Contrátalo en minutos, ¡sin complicaciones!
También llamando al 621 170 218, donde un asesor especializado te ayudará a elegir la opción ideal.
Asegura su bienestar hoy y disfruta de la tranquilidad de saber que estás haciendo lo mejor por tu mascota.
Por Laura Ontiveros